Mi pasión por la cocina nació entre cazuelas y cucharones, cuando apenas levantaba un palmo del suelo y ya me colaba en la cocina de mi madre dispuesto a “ayudar”. Lo que para ella era un caos (harina por el suelo, huevos rotos antes de tiempo, cucharas desaparecidas) para mí era pura magia. Allí, entre aromas familiares y recetas contadas al oído, empecé a entender que cocinar no era solo preparar comida, sino tejer recuerdos.
Leer más →